Hace algunos años que la escribí, pero es una de mis favoritas...
A los colores marchitos de los que nadie se acuerda,
a las lágrimas teñidas de reflejos de ayer,
a los suspiros rotos que murieron en vela,
a los lugares prohibidos con sabor de mujer.
A los besos robados que aún buscan dueño,
a las cartas de amor que morirán sin firmar,
a los abrazos perdidos, a los bostezos sin sueño,
y al vestido de princesa que no quisiste llevar.
A los cuentos de hadas de la legión extranjera,
a los ángeles que sangran en algún hospital,
a las almas heridas, a los magos sin chistera,
a las mentes que sueñan con poder escapar.
A los matones de esquina que buscan convento,
a las damiselas de cuento sin domesticar,
al callejón sin salida de la calle tormento
y a tu mirada de bruja de Peter Pan.
A los poetas solteros que buscan a musas
en putas baratas de copa y hostal,
a los locos que gritan a colegialas confusas
y a los ancianos que aguardan su punto y final.
A tu sonrisa sincera, que no teme a nada,
cuando la lluvia cae y moja el cristal.
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